jueves, 2 de mayo de 2013

Publicidad parlamentaria


Artículo publicado originalmente en Sesión de Control el 23 de abril de 2013
La publicidad es consustancial al hecho parlamentario. Desde las primeras Cortes existió la necesidad de contar con un medio de comunicación para dar a conocer a la ciudadanía lo debatido por los parlamentarios. De las primeras ediciones en papel en el siglo XIX se evoluciona hasta la actual edición digital con plena validez jurídica.
Diarios de sesiones del Congreso de los Diputados. (congreso.es)
Diarios de sesiones del Congreso de los Diputados. (congreso.es)
La esencia del parlamentarismo es la publicidad. Para que la institución parlamentaria funcione, en cualquier parlamento del mundo, es esencial, como opina Manuel Cavero, que exista un debate entre los distintos actores, ya los llamemos políticos o parlamentarios, donde cada uno ponga de manifiesto sus criterios, posteriormente se adopten decisiones a través de las correspondientes votaciones y, en todo caso, se tiene que dar, adicionalmente, un régimen de transparencia para que los depositarios (al menos en teoría) de la soberanía nacional, es decir, la ciudadanía, conozcan las decisiones adoptadas por sus representantes.
El principio de publicidad para los debates ha sido constante desde los orígenes del parlamentarismo clásico y se ha garantizado, primariamente a través de la prensa escrita, para evolucionar posteriormente hacia los medios audiovisuales y, en la actualidad, hacia la red mediante las ediciones digitales.
El medio histórico para garantizar la publicidad ha sido el “Diario de Sesiones”, publicación oficial que ya rebasa los 200 años de historia. Su trayectoria, llena de vericuetos y de dificultades para su manejo como señaló Ignacio Astarloa, ha sido bien contada por un grupo de Archiveros-Bibliotecarios de las Cortes Generales en un publicación de referencia firmada por la añorada María Luisa Alguacil, con Mateo Maciá y Maruca Martínez-Cañavate.
Este principio de publicidad se puede rastrear en diversas épocas históricas, donde el aparato político del estado (en sus distintas formas) ha estado unido a un aparato informativo y de publicidad de sus decisiones. Incluso en épocas tan distantes como las cortes medievales se conserva en el Archivo del Congreso de los Diputados, unas “Actas de las Cortes de Castilla” que comprenden las actas desde 1563 hasta 1664 redactadas por los escribanos de cortes. Estos escribas eran en realidad más agentes de la Corona que de las Cortes, en el sentido que ahora se le da al término.
Más allá de estos paralelismos anacrónicos, el principio de publicidad de la actividad parlamentaria es un resultados de las revoluciones burguesas. Las primeras actas de la Cámara de los Lores datan de principios del siglo XVI y las de los Comunes del reinado de Eduardo VI. Pero se trataba de actas de acuerdos, ya que durante los siglos XVI y XVII se consideró una grave falta relatar lo que ocurría en los parlamentos. Después, la Constitución francesa de 1791 estableció que:
“Las deliberaciones del cuerpo legislativo serán púbicas y las actas de sus sesiones serán impresas”.
“Cada Cámara llevará un diario de sus sesiones y lo publicará de tiempo en tiempo a excepción de aquellas partes que a su juicio exijan reserva, y los votos afirmativos y negativos de sus miembros con respecto a cualquier cuestión se harán constar en el diario, a petición de la quinta parte de los presentes”.
Resulta llamativo, cuando organizaciones como Civio y Qué hacen los diputados tuvieron que solicitar la publicación del sentido del voto individual de cada parlamentario, cómo una constitución liberal de hace más de 200 años ya establecía este principio “open”.
En el caso español, la publicidad parlamentaria se planteó ya tempranamente durante los debates de las Cortes de Cádiz. El 5 octubre de 1810, como ha contado la archivera del Congreso Sofía Gandarías, en el blog editado por la propia cámara y titulado “Hace 200 años“, desde las primeras sesiones se sintió la necesidad de contar con un medio para dar a conocer de forma más exacta lo que allí se estaba discutiendo:
“Se sigue discutiendo sobre la necesidad de crear un periódico de las Cortes destinado a publicar las sesiones del Congreso, de modo que constase una serie histórica de los trabajos de las Cortes. Antonio Oliveros presenta una proposición en este sentido que se aprueba por unanimidad.”
Hasta entonces eran los periódicos, como El Conciso, y otros, los encargados de redactar dichas crónicas.
Desde entonces se ha venido publicando un Diario de Sesiones, cuya historia está descrita en la obra citada. El conjunto supera los cientos de miles de páginas y ha sido digitalizado en su integridad por las Cortes Generales.
Por otra parte, la historia del diario de sesiones va unida, indudablemente, a la historia del cuerpo de taquígrafos que ha sido contada en detalle por Javier Núñez.
El Diario de Sesiones del periodo constitucional, de 1977 en adelante, está disponible en las páginas web de ambas cámaras, junto con el Boletín Oficial de las Cortes Generales. Este Boletín es una publicación oficial más reciente en historia que el diario de sesiones, y que está orientado a reproducir los textos y documentos cuya difusión sea requerida por los reglamentos de las Cámaras.
Ambas publicaciones están reguladas por lo dispuesto en el Reglamento. Por ejemplo, para el caso del Congreso, el art. 96 dispone que:
En el Diario de Sesiones se reproducirán íntegramente, dejando constancia de los incidentes producidos, todas las intervenciones y acuerdos adoptados en sesiones del Pleno de la Diputación Permanente y de las Comisiones que no tengan carácter secreto.
Con respecto al boletín, el art. 97 del Reglamento del Congreso dispone:
En el Boletín Oficial de las Cortes Generales, Sección Congreso de los Diputados, se publicarán los textos y documentos cuya publicación sea requerida por algún precepto de este Reglamento, sea necesaria para su debido conocimiento y adecuada tramitación parlamentaria o sea ordenada por la Presidencia.
Su historia, sus distintas serias, las variaciones sufridas en formato y contenidos están descritas por la archivera Marina Cueto en un trabajo reciente publicado en la Revista de las Cortes Generales, donde se señala cómo:
“A lo largo de estos años la publicación oficial parlamentaria se ha mantenido, la tipología se ha acomodado a las circunstancias propias de cada legislatura y, además, estamos asistiendo a una profunda transformación de los contenidos paralelamente a la implantación de las Tecnologías de la Información en los parlamentos”.
Por este camino, siempre orientado a mejorar la publicidad, se llega al, hasta ahora, último paso de su evolución que es la edición digital de las publicaciones oficiales, abandonado el papel, y dándole plena validez jurídica a lo que se publica de forma nativa en la web institucional.
A partir de 1 de agosto de 2012 las secciones “Congreso de los Diputados” y “Cortes Generales” pasan a publicarse, exclusivamente, en edición electrónica que tiene validez a todos los efectos.
Como se cuenta en el aviso legal de la página web, el cambio se lleva a cabo medianteResolución de la Mesa del Congreso de 26 de junio de 2012 para su sección y para la sección “Cortes Generales” por Resolución de las Mesas de ambas Cámaras de 10 de julio de 2012 (en el caso de la sección “Senado” se realizó mediante la Resolución de su Mesa de 16 de noviembre de 2010).
Todos boletines y diarios de sesiones publicados en la página web están firmados con un Sello Electrónico emitido por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre – Real Casa de la Moneda a nombre del Congreso de los Diputados que aseguran la oficialidad e integridad de dichos archivos.
A primera hora de la mañana todas las publicaciones oficiales del día pueden consultarse en la web del Congreso en el apartado dedicado a las publicaciones de los últimos días. El Diario de Sesiones del Pleno del Congreso siempre está disponible al día siguiente de la fecha de su sesión independientemente de la hora a la que haya finalizado. Se cuenta, además, con un buscador de publicaciones para recuperar cualquier diario o boletín desde 1977. Existe una búsqueda textual por palabras incluidas en el texto para todas las publicaciones posteriores a 1996.
El enlace a su publicación oficial, tanto en formato PDF como en formato HTML, se ofrece desde la ficha de cada iniciativa tramitada o de cada intervención realizada.
La Secretaría General de cada una de las Cámaras se responsabiliza de la gestión de sus publicaciones oficiales: la sección que le corresponde del Boletín Oficial de las Cortes Generales y sus Diarios de Sesiones. En el caso del Congreso hay que citar el trabajo realizado por su Departamento de Edición Oficial, en cooperación con otras unidades de la Cámara como las direcciones encargadas de dar soporte al trabajo parlamentario y, por tanto, productoras de documentación, como la Dirección de Asistencia y la Dirección de Comisiones.
Este camino, emprendido con anterioridad por otras instituciones tan relevantes como el Boletín Oficial del Estado es de esperar que se vea continuado por otras medidas como ofertar el contenido de las publicaciones oficiales en otros formatos como XML o epub para incrementar la accesibilidad y las posibilidades de reutilización.

jueves, 11 de abril de 2013

Videopolítica en el parlamento


Artículo publicado originalmente en "Sesión de Control" el 9 de abril de 2013
La videopolítica llegó para quedarse hace tiempo. El Congreso de los Diputados aporta al ecosistema del vídeo digital un archivo audiovisual para enlazar intervenciones, descargarlas o verlas en streaming.
Times Square. (Flickr: Jason Paris)
Times Square. (Flickr: Jason Paris)
En el parlamentarismo clásico se hablaba de “luz y taquígrafos” como frase emblemática de la transparencia. Hoy hay que hablar de taquígrafos 2.0 para referirse al ecosistema digital en torno a la “videopolítica” del que forman parte, desde los clásicos vídeos en Youtube, hasta los vídeos que los partidos políticos integran en sus páginas web o utilizan en sus campañas electorales, la cada vez más exitosa utilización de vídeos para el activismo, la posibilidad que ofrecen distintas agencias como Agoranews  para realizar streaming de actos, acciones o eventos sin dependen de la cobertura de los medios convencionales, la utilización de la tecnología para la emisión en directo de concentraciones a través de herramientas como Bambuser o la aparición de nuevas aplicaciones para smarthphones como Vine.
Todo ello, como señala Antoni Gutierrez-Rubí:
“Configura un poderoso sistema propio de comunicación audiovisual que permite visiones alternativas o complementarias a las versiones oficiales, mayoritarias o dominantes. Se trata de la narrativa de la multitudes”.
La “Declaración sobre transparencia parlamentaria“, aprobada por más de 70 organizaciones dedicadas a la monitorización del trabajo parlamentaria y presentada en distintos organismos internacionales, señala como uno de los puntos que califican a un parlamento como abierto al siguiente:
Proporcionar transmisiones en vivo y bajo demanda: se realizarán grandes esfuerzos por ofrecer a los ciudadanos el acceso en tiempo real y bajo demanda a los procedimientos parlamentarios a través de la radio, televisión e internet”.
El Congreso de los Diputados ha realizado, desde hace años, una importante inversión en medios audiovisuales; de este modo todas las retransmisiones de las sesiones son producidos por la propia cámara con medios propios. Ese esfuerzo cubre la exigencia de la declaración sobre transparencia ya que todas las sesiones públicas de carácter parlamentario están accesible en directo o bajo demanda.
La aportación del Congreso de los Diputados al ecosistema de internet es un proyecto audiovisual al que se puede acceder desde la página principal de la web del Congreso bajo la denominación genérica de “Congreso TV“.
El propósito final de esta iniciativa, como señala  Manuel Alba, es posibilitar, como hacen otros parlamentos de nuestro entorno, que los ciudadanos conozcan de primera mano, sin intermediación, como se desarrolla el trabajo de los parlamentarios, ya que la esencia del parlamentarismo es la publicidad de sus acciones. Todo ello de la la forma más sencilla y abierta posible.
El sistema está compuesto de tres accesos complementarios: Canal Parlamento, Congreso en Directo y Archivo Audiovisual.
Logo de Canal Parlamento.
Canal Parlamento es  un canal de televisión que se emite por satélite, cable e Internet, producido por el Congreso de los Diputados y que cuenta con unaprogramación basada en la retransmisión, en directo y en diferido, de sesiones de Pleno y Comisión así como de programas divulgativos de producción propia.
El Canal Parlamento es la forma más sencilla de seguir la actividad del parlamento ya que selecciona para sus retransmisiones en directo las sesiones que, con un criterio estrictamente informativo, se consideran más relevantes. Además, es un canal producido, con lo cual las distintas intervenciones y asuntos se van dando paso a través de las oportunas informaciones. Para el seguimiento generalista probablemente sea el medio más sencillo.
Logo de Congreso en Directo.
Congreso en Directo es el proyecto más complejo desde el punto de vista tecnológico y organizativo y, además, el que mejor se adapta a las necesidades actuales de acceso, tanto para parlamentarios como para la ciudadanía. Permite seguir en directo todas las sesiones parlamentarias que se celebran cada día en la Cámara a través de la emisión simultánea de hasta cinco señales audiovisuales distinta
Así, si en una mañana o en una tarde se celebran cinco sesiones simultaneas de comisiones, cada una de ellas tendrá un canal específico, dentro de Congreso en Directo, para ser vistas en streaming. Para cada sesión se puede consultar el orden del día, que es el documento que recoge todos los asuntos que van a ser tratados en dicha sesión; además se puede enlazar, en la mayoría de los debates, con los documentos del BOCG que sirven de base para el debate.
La gran innovación en esta legislatura es lo que se puede denominar el “directo catalogado“. Para cada una de las sesiones, al acceder a ella, se puede ver, en el visor, al parlamentario que está en el uso de la palabra pero, además, se puede acceder directamente a cualquiera de las intervenciones que le han precedido de otros parlamentarios con indicación, además, del punto del debate al que se refiere.
Con esta formula, el ciudadano que se conecta a un debate ya iniciado puede saber, en todo momento, quién está hablando, sobre qué asunto y, lo que es más importante, puede recuperar intervenciones anteriores para conocer el contexto. Adicionalmente, el streaming permite retroceder o avanzar mediante la barra de desplazamiento situada en la parte inferior del visor de reproducción.
Para cada intervención se aporta el horario exacto de inicio y finalización lo cual también puede tener un interés adicional para la cuestión de la distribución de los tiempos entre oradores para debates especialmente tasados.
Cuando una sesión, ya sea de pleno o de comisión, finaliza, se puede acceder a su “emisión en diferido catalogada” a través de dos vías: durante la semana en curso se puede acceder a través de los enlaces de “Congreso en Directo” y, además, de forma permanente pasa a formar parte del “Archivo Audiovisual”.
A través del perfil de Twitter del Congreso @Congreso_Es se anuncia el comienzo de cada sesión en Congreso en Directo con el enlace al streaming para facilitar el acceso.
Logo del Archivo Audiovisual.
El “Archivo Audiovisual” es el depositario de la memoria audiovisual del parlamento, ya que contiene decenas de miles de horas de vídeo grabadas y libremente puestas a disposición de la ciudadanía. En el momento actual, se pueden recuperar las sesiones plenarias desde febrero de 2006  y  las sesiones de las comisiones desde mediados de 2007.  La cámara tiene la intención de cubrir todo el periodo constitucional a través de un archivo sonoro y de la imagen a medida que vaya siendo posible, dentro de los trabajos en curso.
Desde 2006 hasta septiembre de 2012 se puede acceder a una emisión en diferido completa de cada sesión. A partir de esa fecha, se dispone de más funcionalidades tales como el acceso a la sesión catalogada y a la posibilidad de descarga de un fichero para su posterior tratamiento.
Dentro de cada sesión, una vez desplegado el orden del día, se puede ver el debate completo de un punto, visualizar la intervención de un orador o descargar la intervención como un clip de vídeo independiente.
Ejemplo de acceso a los videos de las intervenciones desde la ficha de una iniciativa.
Cada intervención catalogada puede ser enlazada de forma individual en redes sociales, blogs y páginas web lo cual permite ampliar su alcance. Además, cada intervención de un parlamentario puede ser descargada en un fichero de vídeo que, a su vez, favorece su subida a otros medios como Youtube o su inserción en blogs o páginas web. Así, el Congreso, a través de su aviso legal, señala que la información disponible en el página web es susceptible de reutilización y es puesta a disposición del público sin sujeción a condiciones.
Los vídeos de las intervenciones de los parlamentarios están también enlazados desde suficha personal. Accediendo al apartado de diputados y seleccionado un diputado en concreto, en el apartado de “intervenciones” están los enlaces directos a los cortes de vídeo específicos.
Ejemplo de acceso desde la ficha de un diputado a los cortes de vídeo de sus intervenciones
Para completar los puntos acceso, también desde la ficha de una iniciativa parlamentaria se puede acceder a los vídeos de las intervenciones correspondientes a su debate. Para ello se puede utilizar, por ejemplo, el buscador de iniciativas para localizar la iniciativa que interese; una vez abierta su ficha, y seleccionado el apartado de intervenciones, se puede ver la relación completa de todos los oradores que han participado en el debate con la posibilidad de ver en streaming cada intervención o descargarla en un fichero.
Entre los proyectos a medio plazo está ofrecer todos los vídeos, no sólo el streaming en directo, de acuerdo con la norma H.264 compatible con cualquier dispositivo que procese un código mpeg-4. Además se trabaja para que las intervenciones individuales se puedan embeber directamente en un sitio web o red social sin necesidad de pasar previamente por su descarga, lo cual garantiza la máxima apertura de los datos.
Un proyecto de la Secretaría General del Congreso
En tiempos en los que se pone en cuestión el trabajo de los empleados públicos., el proyecto audiovisual del Congreso es una trabajo realizado desde la Secretaría General del Congreso y en él intervienen numerosos actores con distintas responsabilidades, cuyo detalle específico excede con mucho las dimensiones y propósitos de un artículo informativo. A continuación se detallan algunas de las principales.
A la Dirección de Comunicación le corresponde, entre otras responsabilidades, el impulso inicial y la definición de las líneas y objetivos funcionales de lo que se espera, en términos comunicativos del proyecto. Es la encargada de la captura y producción de la señal, de la catalogación de los datos, de la gestión de la herramienta de edición, de la difusión de la información a través de la web y redes sociales y atiende de peticiones de vídeo.
El Centro TIC se encarga, entre otras funciones, de la gestión, desde el punto de vista tecnológico, de la información generada por la Dirección de Asistencia Técnico-Parlamentaria y la Dirección de Comisiones para ser utilizada en la catalogación, integra la información en video catalogada con los metadatos correspondientes de las diferentes bases de datos de la Cámara, la almacena de forma estructura para su publicación y trata la señal de video en formato H264.
En la parte final de la cadena documental, al Departamento de Edición Oficial le corresponde la incorporación de  los datos referentes a los Diarios de Sesiones y la validación de la información catalogada.

¿Qué han hecho los diputados?


Artículo publicado originalmente en "Sesión de Control" el 12 de marzo de 2013
Desde la transición se han tramitado en el Congreso de los Diputados más de 550.000 iniciativas parlamentarias. La gran mayoría corresponden a la función de control.
Eugenio Lucas Velázquez [Public domain], via Wikimedia Commons
Eugenio Lucas Velázquez [Public domain], via Wikimedia Commons
En la pasada legislatura se rebasó la cifra de las 500.000 iniciativas tramitadas sólo por el Congreso de los Diputados desde 1977. Parece un buen momento para recapitular datos. En la legislatura Constituyente apenas se presentaron más de 1.251 iniciativas; sin embargo, será recordada por la elaboración de la Constitución que centró la actividad de la Cámara durante unos años tan intensos como decisivos.
Fue, por tanto, una legislatura excepcional en todos los sentidos. Por una tradición parlamentaria, las legislaturas se numeran con numeración romana salvo la legislatura “0″, que se denomina convencionalmente legislatura “constituyente”. Todos los datos recopilados en los gráficos se pueden obtener del buscador de iniciativas de la web del Congreso (www.congreso.es)  o de un detallado “índice de iniciativas” en la misma web en el que se pueden encontrar los datos numéricos de iniciativas presentadas para cada tipo y en cada legislatura de acuerdo con una clasificación convencional realizada con fines informativos.
El incremento de la actividad fue gradual hasta 1996, como se puede ver en el gráfico adjunto, donde, al final de la legislatura se llegó a la cifra de 49.691 iniciativas, con un aumento de un 77% respecto a la legislatura anterior. Una de las razones para explicar este incremento fue la implantación ya definitiva de una informatización global de los servicios de la Cámara y una utilización intensiva de la ofimática, unido al cambio de ciclo político tras varias legislatura de Felipe González y el paso a la oposición del grupo socialista.
En la segunda legislatura de Aznar, desde 2000 a 2004, casi se duplicó el número de iniciativas tramitadas con 96.389 y un incremento de un 94 %. En la VIII legislatura se alcanzó al final de 2008 la cifra récord de 161.593 iniciativas presentadas con un crecimiento de un 67% respecto a la legislatura anterior.
Por último, en la IX legislatura se redujo el número de iniciativas tramitadas hasta las 122.650, motivado por dos razones: por un parte, la disolución anticipada de la Cámara y, sobre todo, por una drástica reducción del número de preguntas escritas presentadas que pasaron de 140.322 a 104.313; es decir, una reducción de un 34% como se verá en detalle más adelante.
Esas iniciativas, básicamente, se pueden agrupar en torno a las tres grandes funciones del Congreso de los Diputados: la legislativa, la de control y la de orientación política. Es cierto que, en la doctrina, se habla de la función presupuestaria, es decir, la aprobación de la ley de presupuestos generales del estado y, aunque efectivamente, se suele decir que es el debate más importante del año, desde el punto de vista estadístico en este artículo se va a considerar la ley de presupuestos dentro de la función legislativa.
1. Función legislativa
En el gráfico adjunto se puede ver la evolución desde 1977 de la función legislativa. Se incluyen dentro de esta función los proyectos de ley, las proposiciones de ley  (que agrupa a efectos cuantitativos, tanto las presentadas por los grupos parlamentarios como las de iniciativa del Senado y las presentadas por las Comunidades Autónomas), los reales decretos-leyes, los decretos legislativos y la iniciativa legislativa popular.
En la legislatura constituyente se presentaron 308 iniciativas legislativas,  638 en la I, 397 en a II,  325 en la III,  380 en la IV, 359 en la V,  629  en la VI, 611 en la VII, 540 en la VIII y 564 en la IX, que da un total de 7750 iniciativas legislativas tramitadas.
2. Función de control
En todos los sistema parlamentarios los diferentes gobiernos se someten al control del parlamento. El Congreso de los Diputados es parte esencial en la formación del gobierno a través de los procedimientos de investidura y dispone de herramientas para conseguir su cese, por ejemplo, a través de la moción de censura constructiva.
El gobierno, como indica la Constitución Española, responde solidariamente en su gestión política ante el Congreso de los Diputados. Esa responsabilidad es exigida a lo largo de toda la legislatura por grupos parlamentarios y diputados a través de distintos instrumentos de control.
Dentro de la función de control se incluyen las preguntas y las interpelaciones. Las dos tienen en común que solicitan una explicación o una información y van dirigidas al Gobierno. La diferencia estriba en que las preguntas pueden versar sobre cualquier asunto en el que el Gobierno tenga competencia o responsabilidad, mientras que las interpelaciones van dirigidas a las actividades de los ministerios en cuestiones de política general, bien del propio gobierno o bien de algún ministerio en concreto.
Este carácter general hace que las interpelaciones se debatan en las sesiones plenarias del Congreso, generalmente los martes por la tarde aunque no necesariamente en ese espacio. Desde 1977 se han tramitado 2.466 interpelaciones. Las preguntas, dado su carácter más concreto, también pueden contestarse en sesión plenaria en la denominada “sesión de control” de los miércoles, pero la mayoría de las preguntas o bien se contestan de forma oral en comisión o por escrito a través de su publicación en el Boletín Oficial de las Cortes Generales.
Preguntas orales al Gobierno se han presentado 5.176 en las últimas 9 legislaturas, mientras que en preguntas escritas se ha alcanzado en 2011 la cifra de las 415.657.
Un último instrumente de control parlamentario son las comparecencias a través de las cuales un miembro del Gobierno, otras autoridades o funcionarios acuden ante el pleno o una comisión para informar de su actuación y responder a las preguntas que le formulen los grupos parlamentarios. Desde 1977 se han tramitado 28.415 solicitudes de comparecencia, ya sea en sesión plenaria o en comisión.
Los datos aportados hasta el momento son datos totales sobre los cuales cabe preguntarse cuántas de estas iniciativas llegaron a sustanciarse. Para responder a esta pregunta hay que indagar en los distintos tipos de cierre o terminación del expediente parlamentario. En el gráfico siguiente se muestra el resultado de la función de control durante la IX Legislatura (2088-2011), que puede servir de muestreo para resolver la pregunta.
Si sumamos las iniciativas de control contestadas (preguntas) con las efectivamente debatidas se puede ver que más del 91% de las iniciativas presentadas encuentran algún tipo de eco. Es un elemento cuantitativo. Otro debate distinto, que no es el objeto de este artículo, es la “calidad” del control parlamentario y la valoración que la oposición en cada legislatura pueda manifestar acerca de su capacidad efectiva para controlar al ejecutivo.
De entre todas las causas posibles por las cuales una iniciativa no llega a sustanciarse, la más común es la caducidad de la iniciativa con un 5,2% en la IX Legislatura. La caducidad de una iniciativa supone que, al finalizar la legislatura, no ha dado tiempo a que concluya su tramitación, se sustancia el debate o se reciba una contestación.
3. Función de orientación política
Esta función se corresponde con lo que la doctrina denomina el “indirizzo”. Forman parte de ella las proposiciones no de ley, ya sean ante el pleno o en comisiones, las mociones y resoluciones aprobadas como conclusión de determinados como por ejemplo, el debate del estado de la nación.
Proposiciones y mociones son actos no legislativos  por los que la cámara manifiesta su postura sobre un tema o problema determinado. Contienen, por tanto, un acuerdo, una manifestación de voluntad del Congreso, pero no son vinculantes para el Gobierno. Su valor o relevancia es esencialmente político, ya que implican que hay una mayoría parlamentaria en el Congreso que fija una orientación política sobre un determinado tema.
Como en el caso de la función de control, se produjo un incremento muy notable de las iniciativas en la VI legislatura donde se pasó de las 1.071 iniciativas de orientación presentadas entre 1993 y 1996 a las 2.422 presentadas entre 1996 y 2000, lo que supone un incremento cercano al 45%. A partir de aquí las cantidades suben a las 3.495 de la VII, 3.398 en la VIII y 3.482 en la IX.

Mejorando la vigilancia política


Artículo publicado originalmente en "Sesión de Control" el 26 de febrero de 2013
Desde Opening Parliament se trabaja por la apertura de los parlamentos como arma contra la desafección. Andrew Maldenbaum enumera buenas prácticas de organizaciones sociales que trabajan en vigilancia política para favorecer una mejor participación.
Nube de palabras del debate sobre el estado de la nación
Nube de palabras del debate sobre el estado de la nación
Desde el pasado 15 de febrero hasta el lunes 25 se han registrado más de 175.000 tuits con el hastag#DEN2013. Otros expertos como David Álvarez oCesar Calderón se han ocupado de los análisis cualitativos o cuantitativos de esos datos. Baste decir que es evidente el interés en las redes sociales por una conversación acerca de lo dicho en el Debate.
La ciudadanía reclama que los políticos se ocupen de los problemas reales (paro, corrupción, etc). Esos temas se tocaron en el debate como se puede ver en la nube de tags pero en el barómetro del CIS sobre el debate sólo el 9.5 % piensa que predominaron “las propuestas para solucionar los problemas del país”. Estas aparentes contradicciones hacen que la representación política deviene en movediza y elusiva.
Es por ello que esa perdida de confianza en las instituciones está impulsando plataformas de innovación y fomento de la participación. A su vez, desde la teoría política y la teoría de movimiento sociales, se señala el rol fundamental que la participación y la deliberación en el espacio público juegan, frente a los modelos tradicionales de delegación y voto mayoritario. De este modo es necesario enfrentarse a los nuevos espacios públicos como complemento, y no como sustitución, de los existentes.
Como señala Antoni Gutierrez Rubí en su libro “Política vigilada”:
 “En una sociedad decepcionada, crítica y muy informada, la política democrática está cada vez más vigilada por los ciudadanos. Se está produciendo un cambio radical en la comprensión y aceptación de una determinada praxis en la gestión política e institucional”
Una de esas organizaciones es “Opening Parliament” que se define como  “foro destinado a ayudar a conectar a las organizaciones cívicas del mundo que participan en la vigilancia, el apoyo y la apertura de los parlamentos de sus países y las instituciones legislativas”
Las organizaciones participantes están trabajando para crear unos parlamentos fuertes, abiertos y responsables, a través de mejorar la participación ciudadana en el proceso legislativo y acercar los parlamentos a la ciudadanía a la que representan.  Así, proporciona un foro para la colaboración internacional en los esfuerzos para mejorar el acceso a la información parlamentaria y compartir experiencias y buenas prácticas entre las organizaciones dedicadas a la monitorización de la actividad parlamentaria.

También sirve como carta de presentación de la declaración sobre transparencia parlamentaria, un conjunto de principios compartidos en la apertura, transparencia y accesibilidad de los parlamentos desarrollado por las asociaciones participantes.
Opening parliament mantiene un blog vivo en su página web y, desde Sesión de Control, cedemos este espacio a uno de las personas que mantienen el mismo, Andrew Maldelbaum, publicando una traducción al español de dos de sus últimos post, ‘Facilitating constructive citizen-MP online engagement: The demand side’  y ‘Facilitating constructive citizen-MP online engagement: The supply side’

‘Facilitando un compromiso online constructivo entre ciudadanía y parlamentarios’

¿Cómo estimular el compromiso constructivo entre la ciudadanía y los miembros del parlamento? Esta fue la pregunta principal, entre otras, que un grupo de organizaciones dedicadas a la monitorización de la actividad parlamentaria debatió en un encuentro gracias al Personal Democray Forum y al Instituto para el Estado de Derecho
En este post, nos centraremos en las buenas prácticas identificadas para conseguir que los ciudadanos puedan participar en el trabajo parlamentario en línea. En un par de días se pudieron presentar prácticas efectivas para promover la participación con los parlamentarios.  Los ponentes fueron: Jerry Weyer de Politikercheck.lu (Luxemburgo), que representa al ParliamentWatch y Iveta Kazoka de Providus.lv (Letonia), que se centró en su plataforma de comunicación electrónica (pero también ha trabajado en una plataforma de crowdsourcing de ideas y un sitio web de e-petición popular en Letonía), Alina Ostling de la European University Institute, que autora del trabajo Parliamentary Informatics Projects – Who Are Their Users and What Is Their Impact?
Los siete puntos discutidos- junto con un buen número de ideas prácticas y herramientas fueron los siguientes:
1. Llegar en el momento preciso importa
Es más posible que los ciudadanos se involucren en un diálogo con los candidatos antes de emitir su voto. Poner en marcha herramientas de asesoramiento a disposición de los votantes durante la campaña electoral puede ayudar al compromiso y, además, puede hacer fluir temas clave hacia la página web del candidato.
2. Conveniencia es clave
El valor añadido de las páginas web puestas en marcha por organizaciones de monitorización del trabajo parlamentario suele ser que hacen más fácil la participación, ya sea porque mejorar el acceso a la información o a los análisis como que facilitan el acceso a los propios parlamentarios.
Las páginas web de comunicación directa con el parlamentario reducen las barreras de la participación porque permiten a los ciudadanos enviar una pregunta a sus representantes simplemente haciendo clic en el botón de “enviar. El Proyecto Providus ha intentando hacer aún más fácil el contacto con los ciudadanos mediante el desarrollo de un widget que permite formular preguntas a su diputados y que automáticamente son enviadas al mismo y publicadas en el espacio de comunicación con el parlamentario.
3. “Gamification”
A todo el mundo le gusta jugar. Dar puntos a los ciudadanos por participar y reconocer a los usuarios más activos en la página web puede estimular la competencia y proporcionar razones como la propia diversión más allá de la preocupación política o la frustración por participar. Por ejemplo, Providus da “diplomas” a los ciudadanos que mejoran el compromiso político.
4. Comprender porqué los ciudadanos se enganchan
Es importante para que los usuarios repitan en las páginas web de las organizaciones de activismo social que se satisfagan las expectativas de los usuarios. Algunas de las razones por las cuales los usuarios usan estas páginas web son: porque reciben respuestas de los diputados, porque piensan que la información facilitada por las organizaciones es fiable y neutral y porque esperan encontrar un apoyo para reafirmarse en sus prioridades y creencias. Como señaló Paul Lenz, de mySociety, la partipación ciudadana sólo vale si con ella se consiguen algo a cambio.
5. Uso de redes sociales
El uso de las redes sociales puede ayudar a aumentar el tráfico de los sitios web. De los 100.000 visitanes del sitio web del CRTA (Serbia) incluyendo su popular “medidor de la verdad” y su recientemente lanzado sitio web sobre el Parlamento Abierto, entre el 15 y el 20% de su tráfico viene derivado desde las redes sociales, incluyendo Facebook, Twitter y Youtube.
6. Poniendo el foco en los usuarios potenciales
Uno de los resultaos más interesnates de la investigación de Annete Ostling sobre las webs de TheyWorkForYouNosDeputes y OpenParlamento es que la mayoría de los usuarios son hombres. No está del todo claro porqué las mujeres no participan en estos sitios web de la misma manera pero está claro que un enfoque de género es una gran oportunidad para aumentar el alcande de los sitios web de monitorización de la actividad parlamentaria, al menos en estos países. El desarrollo de alianzas y colaboraciones con las organizaciones de igualdad de oportunidades puede ser una buena manera de mejorar la difusión de los sitios web.
7. Fomentar alianzas
Una habilidad de las organizaciones para potenciar sus sitios web está en buscar alianzas con otros grupos de interés. Por ejemplo, Marsad, un sitio web de la organización ParliamentWatch en Túnez, ha establecido alianzas con multitud de periodistas, a través deSpiegel Online, de forma que los datos procesados por las organizaciones están directamente disponibles para los usuarios de los medios de comunicación así como para los especialistas en derecho y abogados que han ayudado con sus contribuciones a poner en marcha el sitio web contra la corrupción. Los socios pueden ser otras organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación o incluso los propios parlamentarios. Cueste lo que cueste, conseguir “socios” puede ser una apuesta estratégica.

“Facilitando un compromiso online constructivo entre ciudadanía y parlamentarios: el lado de la oferta”

Al hablar de participación entre ciudadanía y miembros del parlamento hay que decir que “se necesitan dos para bailar un tango. En mi último post, relaté las buenas prácticas aprendidas de nuestros colegas de Politikercheck.lu y de Providus.lv sobre enfoques adecuados desarrollados por organizaciones dedicadas a la monitorización del trabajo parlamentario en lo relativo a la posibilidad de producir encuentros y compromisos online con los ciudadanos. La siguiente pregunta que se discutió en #PDFPoland fue: ¿Qué enfoques están usando las organizaciones de vigilancia para asegurar que los parlamentarios responden de forma adecuada?.
Antes de seguir avanzando, hay que señalar que varios de los métodos descritos a continuación son bastante similares a los expuestos más arriba ya que muchos de ellos apelan a las mismas técnicas de motivación incluyendo fomentar la competencia, el deseo de ser reconocido y el diálogo constructivo para ganar apoyos. Apelar a estos motivos puede ayudar a las organizaciones sociales a atraer y mantener la participación de los parlamentarios en sus sitios web. Algunos enfoques acertados que están utilizando las organizaciones de monitorización parlamentaria (OMP) son:
1. Estimular la competencia
Los parlamentarios a menudo quieren parecer abierto y comunicativos. Así, dar premios o recompensas a los diputados más participativos puede ayudar a estimular la competencia. Providus, a través de la web GudrasGalvas, en Letonia, da unas “premios de actividad” a los diputados con los mayores registros de partipación en la página principal de la web. Los usuarios del sitio web pueden votar a su “parlamentario de la semana) que aparece en la web junto con una entrevista en vídeo. Politikercheck lleva a cabo una revisión anual del compromiso de los parlamentarios, elogiando a los que participan más. Recompensar las buenas prácticas puede ayudar al compromiso positivo mejor que castigar a los que no participan.
[En España la web del Proyecto Avizor sigue esta misma filosofía de destacar a los parlamentarios más comprometidos con la lucha contra la pobreza en lugar de ahondar en crítica. El miércoles 27 de febrero se entrega en el Circulo de Bellas Artes el premio al diputado más destacado en este aspecto. ]
2. Presión
Una forma usar de hacer que los parlamentarios se sientan presionados para responder a las preguntas de los ciudadanos es asegurarse de que entienden lo importantes que es responder a este tipo de cuestiones. Una votación o una asignación de un “+1” puesta a disposición de los usuarios de la puede para indicar el apoyo a una pregunta puede ser indicativo para los diputados de que sobre esa pregunta no está únicamente el que la formula sino que está respaldada por 300 o 3000 ciudadanos más. Esta presión sólo es útil si los parlamentarios saben que existe. Si los diputado no usan el correo electrónico o el fax se pueden utilizar otras formas de contacto informal para ayudar a asegurar que los parlamentarios saben que los ciudadanos están formulando requerimientos informativos.
3. Proporcionar funcionalidades especiales para los diputados
Aparte de la posibilidad de ponerse en contacto con los ciudadanos, los sitios web de las OMP pueden contemplar otras ventajas para los parlamentarios que ayuden a mantener su interés. Estas funcionalidades pueden ser un “clipping” de medios, publicación de los calendarios de actividades de los diputados y encuestas son algunas de las herramientas que pueden fomentar su participación.
4. Reducir el ruido para favorecer la participación constructiva
Muchos diputados y diputadas recurren a las redes sociales para cumplir sus objetivos de comunicación, al menos durante las elecciones. Una clara ventaja de las herramientas de comunicación que las web de la OMP es que ofrecen un ambiente más estructurado que prioriza la participación constructiva. Los miembros de ParliamentWatch moderan las preguntas formuladas por los ciudadanos de acuerdo con un estricto código de conducta. Los parlamentarios aprecian el poder participar sin tener que recibir insultos o descalificaciones o ser utilizado por sus rivales políticos con fines electoralistas. Los sitios web de las organizaciones deben ser vistos como justos e independientes como resultado de una moderación independiente.
5. Fomentar la confianza
 Los diputados y diputadas son más capaces de participar en una plataforma que es vista como independiente y confiable. Contar con códigos de conducta puede ser útil para establecer expectativas razonables hacia las herramientas de comunicación de las organizaciones de “política vigilada”. Por ejemplo, para ayudar a demostrar su imparcialidad, ParliamentWatch redirecciona todas las comunicaciones dirigidas a un parlamentario individual, incluidas aquellas que los moderados han decidido no publicar. Ser transparentes con los parlamentarios ayuda a forjar relaciones más sólidas.
6. Aprovechar las elecciones
Las elecciones son un buen momento para conseguir que los diputados respondan a las preguntas de los ciudadanos. Las elecciones pueden ser un buen punto de partida para que muchos ciudadanos se enganchen con el proceso político, por tanto, puede ser un buen momento para iniciar el tango.