lunes, 7 de septiembre de 2009

El Palacio azul de los ingenieros belgas

La forma en la que más me gusta que me lleguen los libros es de las manos de los amigos. Y este libro que acabé en los últimos días de junio me llegó de la mano de uno de mis mejores amigos y, posiblemente, con el que más comparto gustos literarios. Es decir, que me conoce bien. Y acertó.
De Fulgencio Argüelles tengo que confesar que no había oído hablar nada en absoluto y ha sido un descubrimiento. Su manera de escribir me recordó en seguida al mejor Miguel Delibes e, incluso a Martín Garzo, porque os hagais una idea. Sin embargo, va más allá del realismo con toques rurales para introducir elementos mágicos.
El Palacio azul de los ingenieros belgas, que así se llama el libro, se refiere a una gran casa en una zona indeterminada del norte de España, quizás Asturias, en la que el protagonista empieza a trabajar. No es mi propósito en este blog el comentar o destripar los contenidos. Para eso ya hay mil páginas web que lo hacen mejor que yo, sino comentaros qué es lo que más me ha gustado del libro y, ya sería fantástico si alguien que lea este blog (lo cual es milagroso) y además haya leído el libro (posibilidad infinitesimales) se anima a comentarlo.
Lo me ha gustado del libro es su exquisita técnica literaria y su cuidado en el lenguaje. Quizás este verano he leído mucha literatura anclada en el periodismo (vease los otros 2 libros que ya he traído al blog) y, por eso, este libro me ha llamado la atención por su lenguaje, por el vocabulario especialmente trabajado en lo que se refiere a las plantas.
El libro tiene como telón de fondo las tensiones previas a la Guerra Civil española y los ambientes anarquistas. Sin embargo, me ha gustado que el punto de vista adoptado por el autor (el punto de vista está situado en el joven más o menos ingenuo, que comienza a trabajar con los ingenieros) no es un punto de vista parcializado o socializado, como quieras decirlo. El protagonista tiene sus intereses (la jardinería, el amor...) y, poco a poco, se manera natural se va implicando en la revolución social latente, pero con el punto de vista de quien lo observa todo un tanto perplejo y sorprendido.
Hay personales adorables como el abuelo y su historia oculta. Siempre las historias ocultas dan mucho juego en la literatura. O su hermana que le sirve de aprendizaje sentimental en el amor y el juego.
Una novela sencilla y magnificamente escrita que de deja el sabor de la literatura digamos "de antes"

El hombre mojado no teme la lluvia, Olga Rodriguez, Ed. Debate

En estos arranques del blog, tengo varios libros que me han gustado y que, aunque sea saltarse el principio temporal y cronológico, quería dejar aquí comentados por si a alguno o alguna les apetece entrarles.
Algo que atrae de un libro es el tener un buen título y éste que os comento lo tiene. "El hombre mojado no teme la lluvia" es un libro entre el reportaje, la entrevista personal y la propia recreación novelada de una realidad que no te deja indiferente.
Al libro llegué un poco por casualidad (que suele ser la mejor manera de encontrar algo) a través de un tweet de Javier Casal, compañero en la cadena Ser y supongo que amigo de Olga. En 140 carácteres ya me picó la curiosidad y en la Feria del Libro ya lo tenía en la mano.
A la autora no la conocía como escritora de libros pero si la recordé en aquellas crónicas desde Bagdad en los primeros días de la guerra. Recuerdo ese sonido tan extraño del teléfono vía satélite y recuero que me llamó la atención la fuerza interior y la convicción personal de esta periodista.
El libro recoge recuerdos, fundamentalmente de personas, a las que la autora a conocido en Irán, Iraq, Israel, Palestina, etc. Lo que me atrae del libro es, por un lado, que la autora se implica emocial e ideológicamente con las personas a las que trae al libro pero, al tiempo, también deja voz y espacio a personas que están en posiciones aparentemente enfrentadas: chiitas y sunies, palestinos y judíos, por ejemplo.
La autora no es neutral y eso me gusta del libro, pero no es tendenciosa. No tengais susto de encontraros discursos pro palestinos, aunque uno no pueda dejar de ser sensible a según qué cosas que allí se cuentan.
Otro aspecto que me ha gustado del libro es que da mucho espacio a la voz de las mujeres y, personalmente, en mi caso no había tenido mucha posibilidad de acceder a la vida y visión desde el punto de vista de una mujer, de la situación de los conflictos en el oriente medio.
A los que cuando eramos más jóvenes, habíamos trabajado cositas sobre interculturalidad y multiculturalismo, no puede dejar de gustarnos la forma en que se aborda esta cuestión en el libro. Siempre he pensado que la interculturalidad o es mezcla o no es nada. La autora se acerca en zapatillas a los personajes que entrevista e intenta realmente com-pren-der-los no sólo reflejar en un texto sus opiniones. No conozco a Olga Rodríguez pero tengo la impresión de que la experiencia no la ha dejado indiferente... Como dice una persona muy querida, la vida si te acercas de verdad a ella, mancha...

El mundo después del cumpleaños

En estos días de final del verano estoy leyendo "El mundo después del cumpleaños" de Lionel Shriver (Ed. Anagrama) y es la lectura que más me ha motivado estas vacaciones. Espero ir incorporando, poco a poco, más comentarios sobre mis lecturas y así ir ampliando este pequeño club de mis libros y películas favoritas.
El mundo después del cumpleaños, en cuanto a su estructura, se compone de dos caminos paralelos y una encrucijada. Hay un hecho (un beso) que abre dos senderos, cada uno de ellos con vida propia. Me engancha porque es muy habitual en mí eso de pensar: ¿qué hubiera pasado si....?. Es un engaño y fantasía del pensamiento pero, tendreis que reconocer, que funciona. A partir de esa encrucijada, el personaje principal (Irina) vive dos vidas paralelas y muy distintas. Vidas que tienen que ver con dos parejas distintas.
El libro me interesa porque, en esas vidas paralelas, se tocan temas atractivos para mí: la soledad como alternativa a la vida en pareja, la inevitabilidad de la monotonía en las relaciones afectivas, la lealtad a la persona a la que, en un determinado momento, quisimos y queremos acompañar, la fantasía acerca de lo que no tenemos frente al desencanto posible respecto a lo que sí tenemos...
El libro tiene un tono agil y se nota los orígenes periodísticos de la autora.
Muy recomendable para lo que pensais que un beso puede cambiar una vida.